A un año de la elección presidencial, se encendió una alerta en la justicia


La elección nacional legislativa del año pasado tuvo récord de ausentismo. Fue la de menor participación desde el regreso de la democracia: votó menos del 70 por ciento del padrón. Y quienes trabajan los temas electorales pusieron la lupa en un sector especial de quienes no concurrieron: los electores más jóvenes son los que menos fueron a votar.
Según datos de la Cámara Nacional Nacional –el tribunal de justicia que organiza y controla los comicios junto con los jueces electorales de todo el país-, el 34,5 por ciento de las personas entre 18 y 30 años habilitadas para votar no lo hizo en la elección pasada. Ese dato también es récord: es la menor participación en esa franja etaria de las últimas elecciones.
El dato encendió una alarma ante las elecciones presidenciales del año pasado. ¿Cómo hacer para que los más jóvenes vayan a votar? El tema formó parte de una reunión que la semana pasada encabezó la Cámara Electoral con organizaciones no gubernamentales que trabajan en los temas electorales, informaron a Clarín fuentes del encuentro.
De ese encuentro surgió un diagnóstico casi unánime: una política alejada de las necesidades, problemas y expectativas del sector más joven de la sociedad. Y los especialistas coincidieron en avanzar en una serie de iniciativas para acercar a ese sector a las próximas elecciones.
No es un fenómeno local, en todo el mundo la política atraviesa una etapa descreimiento que queda plasmado cuando hay que votar. La gente no va y así manifiesta su enojo y falta de confianza.
Eso se vio reflejado en la última elección nacional. Fue a votar el 67,33 por ciento del padrón habilitado para hacerlo. Es la cifra más baja desde el regreso de la democracia en 1983. Un nivel parecido -67,78 por ciento- se había dado en la elección PASO de 2021. Pero en esa oportunidad se dio durante la pandemia del coronavirus. Sino, en todas las elecciones anteriores el nivel de votación estuvo por arriba del 70 por ciento.
Pero en las estadísticas se ve una caída a lo largo de los años. En la elección de 1983 –lo votación para el regreso de la democracia- el nivel de participación fue del 85,61 por ciento. Y hasta la elección de 1995 el porcentaje siempre estuvo arriba del 80.
Desde mediados de los años 90 a la actualidad el promedió fue del 75 por ciento hasta llegar al 67 por ciento de la última elección. Las únicas excepciones fueron las generales presidenciales de 2015 y 2019 y el balotaje de 2015 que superaron el 80 por ciento de participación.
Pero entre los más jóvenes es donde se dio el mayor ausentismo en la última elección. De los 18 a los 30 años no fue a votar el 34,52 por ciento de quienes estaban habilitados para hacerlo. La cifra es la más alta de las elecciones anteriores: en 2023 no fue a votar el 21,92 por ciento del mismo sector; en 2021, el 27,94; en 2019, el 16,96 y en 2017, el 19,88.
Dentro de los jóvenes el mayor ausentismo se da en los de 18 años: llegó al 60 por ciento. Esos datos contrastan con las personas de entre 40 a 70 años que están por debajo del 20 y el 30 por ciento de ausentismo.
La preocupación por el voto joven fue el eje central de un encuentro que encabezaron la semana pasada los jueces del Cámara Nacional Electoral, Alberto Dalla Vía, Santiago Corcuera y Daniel Bejas, junto a secretarios del tribunales y organizaciones civiles como CIPPEC, Argentina Debate, el Observatorio de Derecho Electoral de la UBA, entre otras.
Los especialistas coincidieron que hay un divorcio entre la política y los jóvenes. Los dirigentes no llegan a ese sector: no tienen la misma agenda ni conocen sus necesidades ni expectativas. Eso lógicamente los aleja pero no solo de votar. Según datos oficiales, solo el 7,19 por ciento de los afiliados a los partidos políticos son jóvenes de 18 a 30 años.
Entre los expositores aportaron algunas ideas a implementar. Se habló de generar un vinculo con el Foro Federal de Educación y de avanzar sobre programas de capacitación en todo el país para los últimos años secundario y los primeros de universidad. Son los primeros momentos donde los jóvenes se acercan al voto. En la Argentina se puede votar desde los 16 años, aunque hasta los 17 no es obligatorio.
También se habló de generar iniciativas privadas y generar espacios en los que los jóvenes puedan debatir sobre políticas públicas. La Cámara Electoral receptó todas las propuestas que serán analizadas para avanzar en lograr que en 2027 haya mayor participación electoral.
Fuente: www.clarin.com



